El guía turístico fue muy atento al confirmar repetidamente la hora de recogida el día anterior, y el mismo día avisaba cuando estaba cerca o que esperaría diez minutos, lo que facilitaba la gestión del tiempo. Durante el viaje, compartí el tour con un pequeño grupo de turistas vietnamitas, lo cual fue especial porque pensaba que conocerían la historia o entenderían las explicaciones escritas. Sin embargo, el guía era muy bueno cambiando continuamente entre vietnamita e inglés, aunque a veces algunos sonidos eran difíciles de entender. No obstante, usaba palabras sencillas para explicar, lo que permitía deducir lo que decía. Todo el recorrido se centró en la ciudadela imperial y los templos, y cada vez teníamos entre 15 y 30 minutos de tiempo libre. Creo que si te apuntas con amigos y aprovechas para vestirte con el Ao Dai o ropa de la realeza, es perfecto, porque el escenario es impresionante y no hay demasiada gente, así que pueden tomarse fotos bonitas el uno al otro. Aparte de que hace mucho calor, así que es probable que sudes mucho XD.