Una excursión de un día muy fructífera por la isla, llena de visitas turísticas, gastronomía y compras. Pude admirar paisajes naturales como el respiradero, algunas islas y playas. Probé varios bocadillos como la dona, el plátano frito, una muestra de comida local, hielo raspado y, por supuesto, los camarones con mantequilla de ajo y arroz. También compré en el outlet de la granja de macadamia para llevarme a casa algunas nueces y café. El guía turístico fue muy amable y compartió muchas curiosidades durante todo el recorrido. Sin duda, recomiendo este tour a cualquiera que visite Hawái por primera vez.