El viaje ahorra esfuerzo, aunque no necesariamente tiempo ni dinero, pero aun así vale la pena. Es flexible: el conductor te lleva a lugares populares y puedes quedarte todo el tiempo que quieras en cada uno. El almuerzo está incluido, pero es un menú fijo; tendrás que pagar un extra si quieres más variedad. El coche es espacioso y está limpio. Sin embargo, la comunicación se puede mejorar. Aunque LINE aparece como método de contacto en Klook, no se usa mucho a nivel local, así que el conductor no pudo contactarme de antemano ni intentó llamarme. El itinerario también carece de detalles. No sabía cuánto tiempo podría pasar en cada lugar ni cuál sería la siguiente parada. Eso mina la flexibilidad, ya que una mejor planificación podría haber ayudado a evitar visitas repetidas.