Un recorrido a pie por la noche es una excelente manera de explorar Roma. El clima es más fresco y Roma hace un trabajo fantástico al colocar luces justo en los lugares correctos para lucir sus tesoros. Nuestra guía, Alina, fue genial, nos mostró varios de los lugares más famosos de Roma y salpicó su conocimiento, lo que dio un gran contexto a lo que estábamos viendo. Viajamos con dos niños pequeños (de 10 y 13 años) que estuvieron relativamente involucrados, ¡lo cual es una tarea muy difícil por sí sola! Muy recomendable.