Quería relajarme durante mi viaje y elegí probar este salón de masajes. El ambiente está limpio e higiénico, el aire circula bien y hay mantas eléctricas en las camas, lo cual es ideal para personas friolentas. En general, estoy muy satisfecho. Las habilidades de la masajista son excelentes, y algunas de las técnicas que utilizó en ciertas áreas son diferentes a las de otros masajistas, pero son muy precisas y efectivas. Además, te pregunta si la presión es suficiente, la duración es de 60 minutos completos y, al finalizar, te sirven una taza de té caliente.