Si estás considerando visitar Okinawa y no planeas conducir, un tour organizado es imprescindible. El transporte público en la región no está tan bien estructurado como en otros lugares, lo que puede limitar el acceso a ciertas atracciones. Me uní a un tour y me pareció una forma fantástica de explorar la isla. Nuestro guía dominaba tanto el chino como el japonés, lo que facilitó la comunicación para aquellos que hablaban alguno de esos idiomas. Aunque mi japonés es mínimo, me sentí cómodo participando y disfruté muchísimo la experiencia. Para los angloparlantes, creo que todavía es posible unirse al tour, ya que comprender la logística clave, como los puntos de encuentro y los horarios de regreso, es lo que realmente importa. Hacen un buen trabajo para asegurarse de que todos estén al tanto, para que no te sientas perdido. En general, recomiendo encarecidamente este tour a cualquiera que busque experimentar el sur de Okinawa sin la molestia de navegar en transporte público. ¡Es una excelente manera de maximizar tu tiempo y ver lo mejor que la isla tiene para ofrecer!