Tuve mucha suerte de tener a Jina para este tour. Ella fue una joya absoluta, muy informativa, amigable y profesional, y se nota que amaba su trabajo. A pesar del clima no tan ideal por la mañana, continuamos con nuestro recorrido y, afortunadamente, la lluvia se despejó cuando llegamos al Cabo Seopjikoji: una hermosa caminata a lo largo de los acantilados costeros, incluso si hacía mucho viento. La subida a Seongsan fue muy desafiante e inesperada, no estábamos preparados para subir tantas escaleras ese día, jaja, pero fue muy gratificante cuando llegamos a la cima y vimos la vista. Me sentí muy intrigado por la historia de Jeju con las buceadoras Haenyeo, especialmente por la forma en que Jina contó la historia. Fue una pena que no pudiéramos ver a las buceadoras Haenyeo en acción.