El guía turístico, Ethan, fue verdaderamente excepcional durante la expedición a la ciudad subterránea. Dirigir a un grupo grande a través de los laberínticos pasadizos requería no solo un profundo conocimiento de la historia y la cultura del lugar, sino también notables habilidades organizativas. Hizo todo lo posible para garantizar la seguridad de todos, guiándonos meticulosamente lejos de posibles peligros, mientras compartía interpretaciones perspicaces del patrimonio del lugar que reflejaban su profunda comprensión personal. Lo que más me impresionó fue cómo mantuvo al grupo cohesionado: constantemente preguntando cómo estábamos, evitando que nadie se desviara o se perdiera, y adaptando el ritmo para dar cabida a todos los participantes. La experiencia y la inquebrantable dedicación de Ethan hicieron que la aventura fuera a la vez esclarecedora y segura. ¡Un guía que realmente domina el equilibrio entre educación, compromiso y seguridad!