Participé en un tour en japonés. El guía fue muy amable y me hizo fotos por todas partes. Me invitó a cocos, dulces y agua que no estaban incluidos en el tour, lo que aumentó mi satisfacción. Además, los otros japoneses que me acompañaron eran todos personas alegres y sociables, y en la segunda mitad del tour pudimos charlar amistosamente mientras recorríamos el lugar. Me sentí feliz de haber hecho amigos en un país extranjero. También pude disfrutar de la experiencia de montar en elefante, lo que hizo que fuera un viaje valioso. Estoy agradecido al guía, al conductor y a los japoneses que me acompañaron.