El Santuario de la Verdad es una visita obligada, especialmente si estás en busca de respuestas o buscando algo significativo durante tu viaje. La reserva fue sencilla y la comunicación excelente. Aunque mi hotel no estaba en la lista de recogida, igualmente organizaron el transporte para mí. Reservé un tour compartido, pero terminé siendo el único visitante, y aun así siguieron adelante sin cancelar. Un enorme agradecimiento a Chayada Cherry, una guía increíble y muy atenta que se encargó de todo, permitiéndome disfrutar plenamente del momento. Como viajero solo, me sentí completamente apoyado; incluso se ofreció a tomarme fotos increíbles.
El conductor también fue genial: conocía bien la zona y evitó el tráfico tomando atajos inteligentes, haciendo que el viaje fuera cómodo y eficiente. El Santuario en sí es impresionante, con tallas detalladas y un ambiente tranquilo y espiritual. No es solo una estructura hermosa, sino un lugar que realmente fomenta la reflexión y la presencia. Todo estuvo bien organizado de principio a fin, y me fui sintiéndome en calma.