¡Tuve una experiencia increíble al alquilar un kimono en Tokio! La selección de kimonos fue fantástica, con tantos diseños hermosos para elegir. El peinado fue perfecto y realmente completó el look. Lo que realmente hizo que el día fuera especial fue el fotógrafo, un verdadero artista que conocía los mejores lugares para tomar fotos y capturó cada momento a la perfección. El único inconveniente fue el maquillaje; me dejó un poco deslucida. Sin embargo, a pesar de eso, definitivamente recomendaría esta experiencia a cualquiera que quiera sumergirse en la cultura japonesa y obtener algunas fotos impresionantes.