Nos encantó el tour con Moto, fue súper amable y atento. Los bares que nos mostró eran muy locales, lo que nos dio una experiencia auténtica de la vida nocturna japonesa. Además, aprendimos mucho sobre sake, sobre la comida japonesa que marida con las bebidas, y conocimos a personas de otras partes del mundo con quienes compartimos la experiencia. En el último bar, el señor 2 también fue muy amable y fue él quien nos recomendó un lugar de ramen espectacular para cerrar la noche, ¡y fue todo un acierto!
Una experiencia divertida, auténtica y muy recomendable.